No se quieran pasar de… fue prácticamente el mensaje del actor Mark Hamill para desmentir el reporte que rápidamente se volvió viral sobre su posible caída en un monasterio de Irlanda Occidental.
A través de su cuenta de Twitter Luke Skywalker, a.k.a Mark Hamill, aclaró las cosas:
"Las historias falsas suelen tener algo de verdad. En Skellig Michael no fue más que un dedo lastimado. Pero gracias por su preocupación."

Agradezcan al cielo, tenemos Luke para rato.