Stephen King, ampliamente considerado uno de los grandes maestros del horror, fue una de las personas que vieron Caníbales (The Green Inferno) antes de su estreno, y decir que le pareció excelente sería quedarse corto.
King la llama un retorno glorioso a las películas que veía de joven en los autocinemas, lugares que solían proyectar películas usualmente de bajo presupuesto pero muy entretenidas; Eli Roth es de la escuela de Quentin Tarantino en su amor por el cine de explotación, y aunque se dedica principalmente al horror, muchos elementos de esta corriente también llegan a sus películas.

La película sigue a un grupo de estudiantes activistas que viajan de Nueva York al Amazonas para proteger una tribu moribunda, pero chocan en la jungla y son tomados prisioneros por los mismos nativos que intentaron salvar. Oscuras y primitivas costumbres aún reinan en el Amazonas: Canibalismo y otros rituales que destruyen la mente, el cuerpo y el alma. Atrapados en la villa, estos estudiantes acostumbrados a la tecnología del mundo moderno experimentan lo más primitivo del terror barbárico, sufriendo indecibles actos de violencia en ritos espeluznantes reservados solamente para los más amenazadores intrusos.
Llena de hipérbole, la sinopsis de The Green Inferno no guarda muchas sorpresas sobre la trama, pero si convenció a una figura tan respetable dentro del género como lo es King, probablemente valga la pena soportar los conocidos tropos de Eli Roth para atestiguar una historia violenta y entretenida.

¿Confías en el gusto de Stephen King?