Alan Rickman, actor británico conocido principalmente para las generaciones más jóvenes por su interpretación de Snape en la saga de Harry Potter, ha fallecido a los 69 años de edad, reportó esta mañana el diario The Guardian.
Además de su papel en Harry Potter, Rickman también interpretó personajes muy recordados como Hans Gruber, el villano de Duro de Matar; al sheriff de Nottingham en Robin Hood: El Príncipe de los Ladrones, al Juez Turpin en Sweeney Todd: El Barbero Demoníaco de la Calle Fleet y a Harry en Love Actually.
Rickman debutó en 1978 en una adaptación televisiva de Romeo y Julieta en el papel de Theobald. Su última participación como actor fue en Alicia: A Través del Espejo, del director James Bobin, que se estrenará en mayo de 2016.
El actor se hizo acreedor a varios premios y, aunque nunca ganó un Óscar, su trabajo en Robin Hood: El Príncipe de los Ladrones le valió un premio BAFTA, un Globo de Oro y un Screen Actors Guild Award.
Rickman falleció a causa de cáncer rodeado de familiares y amigos, de acuerdo con The Guardian.