[Director] Seijun Suzuki, director japonés considerado un clásico del cine yakuza, falleció en Tokio el 13 de febrero a los 93 años de edad, la noticia fue anunciada este miércoles por el estudio de cine Nikkatsu. Suzuki murió a causa de una enfermedad pulmonar.
En 1943, con apenas 20 años, Suzuki fue reclutado para servir en la Segunda Guerra Mundial, a finales de esa década empezó a trabajar como ayudante en la realización de películas; y a mediados de los 50, inició su carrera cinematográfica dirigiendo durante 12 años películas de serie B con Nikkatsu, destacando por su sentido del color, al que sus admiradores llamaron Seijun bigaku (estética de Seijun).
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Una de sus películas más influyentes: Branded to Kill(1967), le valió ser despedido de Nikkatsu. El filme se proyectó de manera internacional en la década de 1980 en festivales y retrospectivas del autor, en la siguiente década llegó a formato casero y no tardó en volverse una cinta de culto, declarada una obra maestra por el crítico Chuck Sthepens, el escritor y músico Chris D., y el compositor John Zorn, entre otros.
En 1980, el director regresó triunfalmente a la escena cinematográfica con Zigeunerweisen (Aires gitanos), una historia de fantasmas ubicada en el periodo Taishō (1912-1926), distinguida en el festival internacional de cine de Berlín (mención de honor) y en los Premios de la Academia Japonesa a película del año y director del año.
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La maestría de Seijun Suzuki así como su influencia, ha sido reconocida, entre otros, por Quentin Tarantino, Jim Jarmusch, Wong Kar-wai y Takeshi Kitano. Damien Chazelle declaró hace poco en una visita a Tokio, que se inspiró en varios aspectos de Tokyo Drifter para La La Land: Una Historia de Amor, “Es una suerte de homenaje encubierto”, citando la amplitud de planos y colores radiantes que, según él "recuerdan un musical, pero con armas".